Principalmente, las obras para la mejora de la eficiencia energética. Para acceder a estas deducciones en el IRPF, la reforma debe reducir el consumo de energía primaria no renovable o mejorar la calificación energética de la vivienda. Esto se demuestra con un certificado de eficiencia energética antes y después de la obra. También pueden desgravar las obras de accesibilidad destinadas a personas con discapacidad o mayores de 65 años. Es fundamental consultar la normativa vigente de la Agencia Tributaria, ya que las deducciones tienen porcentajes, límites y plazos específicos.