Han modificado sus limitaciones crediticias para poder seguir teniendo exposición a la deuda gala tras la pérdida de la doble 'A'. El resultado: desde septiembre, la deuda francesa ha perdido la nota de doble A en Fitch y S&P. Grandes gestoras como BlackRock y State Street han modificado sus reglas de inversión en renta fija para poder mantener sus posiciones en bonos franceses. Bloomberg señala que los extranjeros poseen la mitad de la deuda de Francia. La primera rebaja de calificación llegó de la mano de Ficth que bajó la nota para la deuda francesa hasta el A+, desde el AA-.