Una vez superada la crisis inflacionista, el sector pone el foco en los problemas más acuciantes del entorno. "La inflación está entre el 2% y el 3%, y la alimentaria en el 2,4%. "Es la certificación de que el que manda es el que empuja el carrito, y tienes que hacer las cosas para que le compense comprar tu producto. Debería ser una buena campaña tanto en retail como en horeca, y el gasto debería comportarse como hasta ahora", apunta González. No obstante, reconoce que la tasa de ahorro "denota cierta incertidumbre en el consumidor", lo que penaliza el gasto.