“Yo creo que la vida del ser humano es muy valiosa”, afirmó Martínez, al referirse al reciente caso. Señaló que, aunque cada persona puede tener razones y circunstancias que la llevan a una crisis, es fundamental que quienes se encuentran a su alrededor estén dispuestos a escuchar, acompañar y buscar ayuda antes de que la situación tenga consecuencias irreparables. El párroco reconoció que existen familias donde no siempre se vive un ambiente sano o favorable, pero insistió en que esto no debe impedir que sus integrantes se preocupen unos por otros. “Sin importar cómo se encuentre cada una de las familias, yo creo que cada uno de los integrantes de la familia es importante, es valioso”, expresó. Consideró que los últimos años han dejado profundas huellas en la población, particularmente por situaciones como la pandemia y el desempleo, factores que han generado incertidumbre y llevado a algunas personas a enfrentar problemas de depresión y ansiedad.