Las trampas ultravioletas instaladas en distintos puntos de España registrarán durante unos minutos una tarde que se parecerá demasiado pronto al anochecer. Los equipos tomarán muestras a la misma hora el día anterior y el posterior al eclipse, además de efectuar registros nocturnos en esas tres jornadas. Así podrán enfrentar una tarde habitual con el oscurecimiento provocado por la Luna y con una noche completa, reduciendo el riesgo de atribuir al eclipse diferencias causadas por el horario o por el instrumental. Los antecedentes aconsejan esperar respuestas distintas entre especies, porque el eclipse estadounidense del 21 de agosto de 2017 produjo comportamientos muy diferentes en dos investigaciones. El eclipse terminará en minutos, pero las respuestas recogidas entre Galicia y Castellón podrán ayudar a explicar cómo distintas especies interpretan cada día la frontera entre la tarde y la noche.