En los puestos policiales en la carretera, se prioriza el control de los taxis y los camiones. El Gobierno está “monitorizando las redes” y vigila si hay movilizaciones y movimientos de ciudadanos en Marruecos. Rabat sostiene que la inmigración irregular exige “responsabilidad compartida” y pide superar los obstáculos administrativos y judiciales que retrasan dichos retornos. Respecto al balance de víctimas en esos dos días, según la ONG Caminando Fronteras, al menos 145 personas fallecieron tanto en el lado español de la divisoria como en el marroquí. En Ceuta, elDiario.es recopiló algunos de testimonios que apuntan al maltrato que sufrieron los migrantes.