Esto produjo un intercambio de empujones que rápidamente subió de tono, hasta llegar a los golpes entre los guardias y los derechohabientes. La protesta fue encabezada por derechohabientes, jubilados y pensionados que exigieron respuestas ante distintos casos que consideran graves, entre ellos presuntas negligencias médicas, falta de insumos y la demora en la atención de pacientes. “Queremos que por medio de la Subdelegación pedir a alguien con autorización suficiente para que venga a poner orden aquí”, manifestó. Valdez Venegas insistió en que los derechohabientes continuarán organizándose y protestando hasta obtener respuestas. A casi un año de aquella cirugía, asegura que el daño en su ojo permanece y que nadie le ha explicado de manera satisfactoria qué ocurrió.