Entre ellas se encuentran restricciones de contenido, cuentas especiales para adolescentes, herramientas contra el acoso y límites para el tiempo de uso. En este esquema, los adolescentes son colocados automáticamente en la configuración más restrictiva disponible para el control de contenido sensible. El “modo descanso” limita el uso nocturnoLas medidas de protección no se concentran únicamente en el contenido. Por ello, recomienda que los adultos den el ejemplo en el uso de teléfonos, aplicaciones y redes sociales. Para las familias, conocer cómo funcionan estas restricciones puede ser tan importante como establecer reglas sobre cuánto tiempo pueden utilizar un dispositivo.