A esta situación se suman otros 257 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, equivalentes al 20% de este grupo de edad. Los datos correspondientes a 2025 muestran un incremento de una décima en la tasa de desempleo juvenil respecto al informe publicado en 2023. Por otra parte, la proporción de jóvenes que ni estudian ni trabajan, conocidos como «ninis», también aumentó en tres décimas. De acuerdo con los especialistas de la OIT, esta evolución podría estar relacionada con distintos factores, entre ellos el estancamiento del crecimiento económico y los efectos que la expansión de la inteligencia artificial (IA) está teniendo sobre el mercado laboral. La experta alertó de que la tasa de desempleo juvenil ha aumentado mientras la general disminuía ligeramente, y que la probabilidad de que un joven no tenga empleo es ya cuatro veces mayor que la de un adulto.