En ese sentido, conocer la existencia y el estado de estos espacios dentro de las escuelas y aulas sería esencial para poner en práctica la estrategia por la que apuesta el Gobierno federal. La pedagoga e investigadora de la UNAM Yareni Domínguez señaló que la atención sostenida está siendo desplazada por una dinámica fragmentada, marcada por la rapidez y el cambio constante de estímulos. Ante ello, planteó que la escuela debe recuperar espacios para la pausa, el diálogo y el pensamiento profundo. Desde el salón de clases, la docente Sandra Ortega, con casi 30 años de experiencia, también habló de cambios en la concentración y la tolerancia a la frustración de sus alumnos. “Vamos a promover más la lectura en los niños y las niñas, que es una manera también, digamos, de balancear este uso excesivo de las pantallas, lograr la concentración, la atención en la lectura de los libros”, señaló Delgado.