El episodio aparece únicamente en el Evangelio de Marcos y rompe la secuencia entre la huida de los discípulos y el interrogatorio de Jesús, una anomalía narrativa que ha alimentado numerosas explicaciones. A partir de esa relación, algunos estudiosos han planteado que la Última Cena pudo celebrarse allí y que Judas acudió primero a esa vivienda antes de dirigirse a Getsemaní. Tampoco existe certeza de que el autor del Evangelio de Marcos sea el mismo Juan Marcos mencionado en Hechos ni de que estuviera presente en Getsemaní. Ese personaje anuncia que Jesús ha resucitado, y el evangelio utiliza para ambos la misma palabra griega, que solo aparece esas dos veces. La lectura no exige que ambos jóvenes sean la misma persona, ya que la repetición del término puede funcionar como enlace entre dos escenas opuestas.