La piscina se integra en una red de aprovechamiento del agua que comienza en la Fuente Redonda y continúa por la acequia de El Pilar hasta llegar al vaso principal. Ese valor llevó a proteger El Ruedo y el conjunto hidráulico de La Laguna como Bien de Interés Cultural en 2009, dentro de la categoría de Lugar de Interés Etnológico. La presencia de caminos, huertas y otros pueblos de la comarca ayuda a situar La Laguna dentro de un entorno en el que el agua, la agricultura y la organización del territorio han estado estrechamente relacionadas durante siglos. El vaso principal funciona como depósito antes de que el agua continúe hacia El Ruedo, el espacio agrícola situado junto al núcleo urbano. Este sistema refleja una forma de organización basada en el aprovechamiento de un recurso limitado y en su distribución entre distintas parcelas.