El teniente de alcaldía de Seguridad de Barcelona, Albert Batlle, defiende que la ciudad está “muy poco videovigilada” y confía en llegar a las 500 cámaras nuevas en la calle en 2027. Esto supondría más que duplicar la cifra de 186 cámaras que hay actualmente en la vía pública, contando las que ya hay en la Plaza Catalunya (14) y en el Front Marítim (12). “Son los tres elementos: el terrorismo, la masificación y la actividad delictiva”, resume. El teniente de alcalde defiende que la videovigilancia es un elemento de “disuasión” de delitos y acompañamiento a la labor policial y añade que las cámaras también son útiles para la resolución de actividad delictiva. Las fases 2 y 3 son un total de 121 cámaras y la instalación está prevista entre finales de 2026 y el primer trimestre de 2027.