“Me empecé a informar y vi que en Italia se hacía lo del café pendiente. Ahora, en lugar de frío hace un calor tremendo en la calle. Ella es consciente que no es nada ni nadie oficial a quien acudir, aunque la voz se ha corrido por la ciudad alcalaína. Ahí es donde las dependientas apuntan poco a poco todo lo que la gente destina a Café Pendiente. Este en particular es un asunto delicado, asegura la impulsora de Café Pendiente en Alcalá, por lo que siempre pide un documento médico que lo acredite.