Según Segal, la Universidad recibió cientos de correos electrónicos que decían lo mismo, lo que hace pensar en una campaña coordinada. Muchas personas judías, tanto dentro como fuera de la UMN, habían escrito a la dirección de la Universidad para apoyar su nombramiento. A la Universidad también llegaron decenas de correos electrónicos expresando consternación e indignación por la decisión de revocar la oferta. “Nos preocupa no solo por el nombramiento de Raz, sino por el futuro de la independencia y libertad académica en la Universidad de Minnesota”. Según Segal, habría sido mejor que la Universidad volviera a hacerle la oferta de trabajo original, en lugar de una indemnización.