El eclipse solar total del próximo 12 de agosto no solo cambiará durante unos minutos el aspecto del cielo. La oscuridad repentina también pondrá a prueba el reloj biológico de las aves que habitan las zonas esteparias de Aragón. La diferencia estará en el momento del día: el eclipse se producirá en horas crepusculares, cuando las aves diurnas ya están comenzando a prepararse para el descanso. Advierte de que por producirse a última hora de la tarde las reacciones serán previsiblemente menos notorias que en un eclipse que tuviera lugar en pleno día. En el paisaje de los Monegros y las estepas aragonesas, ese comportamiento podría observarse en las numerosas aves cantoras del entorno, como alondras o terreras.