“Parece un paquete de Amazon y se conduce como un reparto de Amazon. Así arranca la campaña de apoyo a los repartidores lanzada por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, contra el abuso de subcontratas por parte de Amazon y las grandes corporaciones. La ley, apoyada por los sindicatos, obligaría a las grandes empresas a contratar directamente a los repartidores. Un estudio encargado por un grupo financiado por Amazon alega que la normativa podría aumentar el coste del envío hasta en 5,20 dólares por paquete, lo que supondría 664 dólares al año por hogar. Si se aprueba la ley, Nueva York podría convertirse en la primera ciudad de Estados Unidos en regular estas operaciones de reparto de “última milla”