En medio del rampante aumento de contagios de sarampión en Estados Unidos, Donald Trump ha firmado este lunes un nuevo decreto para reducir las vacunas pautadas para los niños y dividir la inyección para el sarampión, las paperas y la rubéola. El decreto llega justo en un momento en que el sarampión vuelve a infectar de manera regular a la gente en Estados Unidos. La partición de las inyecciones hace más engorrosa y cara la vacunación para las familias. Por si no fuera suficiente, la orden también establece que, “en la medida de lo posible, todas las vacunas infantiles deben administrarse en consultas médicas separadas”. Se trata de la hepatitis A, hepatitis B, rotavirus, enfermedad meningocócica, la gripe y la covid-19.