El sábado 8 de agosto, en el Lienzo Charro Zermeño, rodeada por simpatizantes, su equipo político y a la vez de Gobierno, inauguró fácticamente la carrera política que la llevará a competir nuevamente por la alcaldía. La experiencia enseña que la mayoría de las veces, en una elección en la que compite el gobernante que aspira a reelegirse, las condiciones le son favorables. En la elección que vivirá Guadalajara, hay otras circunstancias que favorecen a Verónica Delgadillo, cuando menos teóricamente (de ella dependerá aprovecharlas). Es la última reelección, porque la reforma impulsada por Claudia Sheinbaum cancela esta posibilidad, y eso puede integrarse a una narrativa favorable. La cuestión que puede marcar la diferencia es comunicar y defender un proyecto para la ciudad, uno que las personas acepten y adopten.