«La idea de que la IA es tan peligrosa que el único camino seguro es una concentración extrema de poder parece intrínsecamente problemática», escribió Zuckerberg, desafiando una visión de la IA defendida por startups como OpenAI y Anthropic. La carta de Zuckerberg es la más reciente muestra de la tendencia de los ejecutivos de IA de exponer sus visiones sobre esta tecnología emergente. Estos pesos se refieren a los valores internos que el modelo aprendió durante el entrenamiento y que ayudan a determinar cómo responde a futuras indicaciones. Zuckerberg argumentó que el acceso generalizado a la IA distribuye el poder, lo que genera mayor competencia. Añadió que esto se complica aún más porque «es más difícil construir infraestructura aquí» que en China.