En sus afirmaciones, Figaredo ha hecho varios llamamientos a “cazar” a las personas migrantes, y ha insistido en calificar como “invasión” esa llegada. Por ello, el Ministerio ha solicitado a la Fiscalía que estudie si esas declaraciones podrían ser constitutivas de un delito de odio, previsto en el artículo 510 del Código Penal. Además, se ha dado traslado de toda esta información a la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación para que, en el ámbito de sus competencias, pueda actuar ante estas declaraciones. “Las líneas rojas han dejado de existir y la ultraderecha está lanzando mensajes de odio que no pueden quedar impunes. Están llamando a la violencia y a la confrontación civil”.