Nvidia busca convencer al mercado de que ya no debe valorarse solo como una empresa de semiconductores, sino como la columna vertebral sobre la que se construye la economía de la inteligencia artificial. En este sentido, la compañía remarca la gigantesca oportunidad de negocio alrededor de sus plataformas de chips Blackwell y Rubin, que cifra en un billón de dólares en ingresos acumulados en el periodo 2025-2027. La multinacional dirigida por Huang se ha erigido como la gran vencedora de la explosión de la inteligencia artificial, puesto que está capturando una gran parte de la monumental inversión en infraestructura que requiere esta tecnología. Aunque la operación no está cerrada, ilustra hasta qué punto el fabricante de chips está utilizando su fortaleza financiera para acelerar el despliegue de capacidad informática ligada a la inteligencia artificial. Mientras, Nvidia está expandiendo su infraestructura más allá del centro de datos, y sus soluciones se despliegan también en la industria, la robótica y los vehículos autónomos.