A los seis años, Ricardo Olivares comenzó a relacionarse con la escultura a través de la plastilina y la madera. Su padre, también escultor, había acercado el oficio a su infancia, aunque pasaron varias décadas antes de que el arte se convirtiera en su profesión. Ahora, para conmemorar 50 años de vida, el artista reunirá parte de su trayectoria en la exposición “50 años, 50 obras”, que será inaugurada el 3 de septiembre en el Palacio Municipal de Guadalajara. También está “Hombre y vida”, una pieza que utiliza la relación entre una persona y la naturaleza como punto de partida. Al reunir varias décadas de trayectoria en una exposición, Olivares vuelve a mirar las piezas que han acompañado distintas etapas de su vida.