Este fenómeno afecta a millones de personas actualmente, y la respuesta definitiva no está en la cantidad de sueño, sino en un desajuste biológico que sabotea tu energía para toda la semana. Cuando una persona altera su rutina habitual el fin de semana, la producción de melatonina, que es la hormona principal encargada de inducir el sueño, se desestabiliza por completo. Todo este proceso interno explica detalladamente por qué, a pesar de haber acumulado muchas más horas de sueño, el despertar dominical se siente pesado, confuso y totalmente carente de energía vital. ¿Cómo recuperar el control y mejorar tu higiene del sueño? Los especialistas en medicina del sueño sugieren de manera unánime que la clave principal para evitar este agotamiento crónico radica en mantener una estricta y constante higiene del sueño .