Varios agentes y modelos de IA de uso exclusivamente interno pasaron meses dejándose notas unos a otros. “Y la razón es que, durante el entrenamiento, suelen estar sometidos a distintos tipos de presión para trabajar rápido”. Según diapositivas mostradas por los investigadores, uno de los agentes escribió: “Estamos atascados. Wallace y Dalton explicaron que OpenAI no se había dado cuenta de que había planteado al modelo un problema prácticamente imposible de resolver. Esa nueva versión del sistema de comunicación entre agentes desembocó finalmente en los ataques registrados en julio contra los sistemas de OpenAI y Hugging Face, incidentes que la empresa continúa investigando.