Este sábado se cumplen dos años de la investidura de Salvador Illa como president de la Generalitat y entre el empresariado, el sentimiento más extendido es la ambivalencia. Celebra el regreso de la estabilidad institucional, la apuesta por captar inversiones y el plan para reducir trámites burocráticos. Todo ello a la espera del nuevo modelo de financiación autonómica y en plena recomposición del tablero político catalán. Otra cifra macroeconómica que evoluciona de forma positiva es la afiliación, que se acumula cinco meses consecutivos batiendo récords. Infraestructuras en el limboDesde enero, la red ferroviaria de ancho ibérico parece estar en el limbo.