El tercer punto es el que más directamente ilumina la discusión sobre robots. La confianza pasa a descansar por completo en la palabra del proveedor, que es precisamente lo contrario de un modelo de seguridad. Es exactamente el mismo punto que hacen las firmantes de la carta cuando advierten que los sistemas cerrados crean puntos únicos de falla y que la transparencia - no la opacidad - es lo que permite encontrar y corregir vulnerabilidades. La robótica moderna y los sistemas inteligentes son inseparables de la inteligencia artificial: la robótica le da cuerpo a la IA y la IA le da criterio a la robótica, y la próxima década ya tiene nombre, physical AI. Lo único que el muro logra es que quien lo levanta quede fuera de la conversación técnica donde se decide cómo se asegura la tecnología.