Ninguna reconocía lo que en realidad había ocurrido: que el consenso de aquella mañana nunca fue compromiso real. “No hay nada más peligroso en una organización que una reunión donde todos salieron contentos.” Significa, a veces, que nadie quiso ser el que complicara la reunión, o que el que más dudas tenía calculó que era mejor callar. “Un equipo alineado no es el que nunca discrepa — es el que, cuando discrepa, lo dice en la reunión y no en el pasillo de regreso a su oficina.” Cuando falta cualquiera de las tres, lo que queda es una reunión bien intencionada que no mueve nada.