Siguiendo la tónica de los dos duelos previos, los maderos estuvieron encendidos, generando una lluvia de imparables y carreras . La primera embestida no fue suficiente y en el segundo rollo cayeron otras tres anotaciones con batazos remolcadores de Gilberto Jiménez y de José Herrera para ampliar la diferencia a diez. Los Dorados no iban a permitir ser dominados de tal forma y no bajaron los brazos. Jacob Rhinesmith conectó un cuadrangular de dos carreras de inmediato y en la tercera, aprovechando el descontrol de Michael Boyle en la lomita, descontaron con otro par. La victoria se la adjudicó Sasagi Sánchez con un trabajo limpio contra cuatro bateadores.