El movimiento adquiere una dimensión adicional por el peso que actualmente tiene África dentro de los planes de la FIFA. Por tanto, el respaldo anunciado ahora por la CAF no implica que exista relación alguna entre su posición en la crisis de gobernanza y la elección de la sede de la final de 2030. El proyecto contemplaba vender alrededor de un 20% de la nueva compañía a inversores privados, manteniendo la FIFA el control de la sociedad. "Reconocemos que se cometieron errores en el proceso del establecimiento propuesto de FIFA Forward Enterprise", admitió el organismo en el texto reproducido por la CAF. La FIFA también ha pedido disculpas por la forma en la que se desarrolló el proyecto y se ha comprometido a revisar sus procedimientos.