Tan pronto como arrancó agosto se intensificaron las pre-precampañas de la impunidad. Vivimos en la anarquía electoral gracias a un árbitro que prefiere no arbitrar, alegando la búsqueda de consensos para evitar frenar el ostentoso proselitismo anticipado. Tranquilamente responde que Andy “está tomando las tareas militantes que todos debemos tomar en defensa de la soberanía y la transformación. O sea, ya ni siquiera se molesta en disfrazar su discurso con eso de la “defensa de la soberanía”, sino que abiertamente habla de que llegue “la transformación” a su estado; es decir, la ‘4T’. Más bien, lo que sorprende es que la oposición se esté quedando atrás.