Más de seis décadas después, aquel personaje rechazado por sus propios jefes se ha convertido en una de las franquicias más rentables de la historia y en un ejemplo de liderazgo basado en la autenticidad, la perseverancia y la creatividad. Sin embargo, para que el superhéroe obtuviera la forma que todos conocemos, hubo una amalgama de locas ideas y decisiones editoriales que nunca se llevaron a término. Sin embargo, pese a que el personaje esté inmerso en la cultura popular, los jefes de aquel joven Lee detestaron la idea. El documental presenta a Lee como un hombre capaz de convertir la observación en idea, la idea en personaje y el personaje en una relación duradera con millones de personas. Peter Parker no era el más fuerte, el más seguro ni el más admirado.