Marina del Pilar Ávila está atrapada en una telaraña de la cual no puede salir. Ávila se ha defendido en la arena pública, pero como la caracterizan en Palacio Nacional, con poca inteligencia y sentido común. La estrategia ha tenido éxito en México, pero Calderón no dejó que se le escapara en la entrevista y la hizo caer en contradicciones. La mentira en la que la atrapa Calderón es que esa propuesta se realizó “a finales de noviembre, principios de diciembre”, cuando la contratación de Nadler la había hecho al menos seis meses antes. Calderón la presiona sobre este tema y la gobernadora evade, señalando que en las reuniones institucionales con autoridades estadounidenses se hablan de temas de seguridad de interés bilateral.