De acuerdo con los reportes de la Conagua y la Comisión Estatal del Agua, al 4 de agosto de 2026, el lago ronda el 69.48% de su capacidad total. El impacto de la canícula en el embalseLa canícula, ese periodo caracterizado por la disminución de lluvias y el aumento del calor, amenazaba con frenar la captación de agua. Además del beneficio urbano, la recuperación del nivel del agua impulsa fuertemente la economía local. Estas precipitaciones serán cruciales para consolidar el volumen almacenado y garantizar el abasto para el próximo año. Monitorear su evolución seguirá siendo una prioridad absoluta para asegurar el bienestar de millones de personas en el país.