Miembros de la Cruz Roja de Ceuta reparten bolsas de comida a personas migrantes este martes, en la playa ‘El Trampolín’ de Ceuta. Un centenar de personas ha perdido la vida en una mezcla de permisividad de las autoridades marroquíes y desinformación en torno a la situación legal de los migrantes. Pero lo cierto es que a la imagen de modernidad a la que aspira Marruecos no le beneficia nada la situación en la que decenas de miles de personas están dispuestas a arriesgar la vida ante el rumor de un cambio de situación en las fronteras, dadas las cifras de desempleo juvenil y la situación económica de las zonas rurales. Y es un fracaso también de la Unión Europea, que ha dado una imagen de división en esta última semana que se debería evitar a toda costa en la cuestión migratoria. A nadie se le escapa que el debate en torno a la migración es especialmente sensible en este momento en la Unión Europea.