El Honor apareció en la Castilla medieval, durante la Reconquista, porque la nobleza era otorgada por el rey en función de los servicios militares, del valor en el combate, de la virtud en la batalla. El honor es virtud, coherencia y reconocimiento social; el pícaro sobrevive mediante el engaño, la astucia, la ruptura de la jerarquía. Más allá de la ficción literaria, en la Historia de España han destacado personajes que personifican el honor en su liderazgo. Como Ramón María Narváez, con su fuerte sentido de responsabilidad institucional; Adolfo Suárez con la defensa de la concordia en la transición; o Alfonso VI, rey decisivo en la Reconquista por la toma de Toledo en 1085. El cine español ha galardonado en los Goya 2025 dos películas relacionadas con el honor en nuestro tiempo.