Alondra de la Parra, cabeza del festival, entra al escenario. La orquesta que ella dirige arranca con la suite “Les toréadors”, de Bizet. 26, de Sibelius y, al terminar, Alondra pregunta, ¿qué aprende un niño en una orquesta? Son niños que saben ya lo que es la generosidad, por eso creo que la práctica orquestal es parte fundamental de la educación humana, y debería ser un absoluto derecho para los niños mexicanos”. 2”, de Arturo Márquez, y la entrada de 12 parejas de bailarines.