El fabricante español de buques Navantia está arrancando su nuevo plan estratégico que le tiene que llevar a la senda del beneficio, impulsado por los vientos de cola de la Defensa y por los pedidos que se está adjudicando, por el momento, en España. La compañía presidida por Ricardo Domínguez no consiguió acercarse a los números negros en 2025, ya que elevó un 23% sus pérdidas tras reexpresar sus cuentas, aunque sí que elevó su contribución al PIB nacional. Además, la actividad de Navantia generó más de 5.500 millones de demanda agregada a cierre del año pasado, según consta en el Informe de Sostenibilidad Corporativa 2025 de la entidad. Esta cifra contrasta con los 24.695 empleos a los que contribuyó un año antes. Además, siguió apostando por la economía circular, ya que alcanzó un índice de valorización de recursos del 83% y continuó con el Ecosistema Navantia, su proyecto de compensación de emisiones.