En el primer semestre del año, España recibió 46,6 millones de visitantes extranjeros, un 4,6% más que en el mismo periodo del pasado ejercicio. Un ritmo que, en caso de prolongarse en la segunda mitad del ejercicio, permitiría alcanzar por primera vez el hito de los 100 millones de turistas internacionales. Este avance se sustenta fundamentalmente sobre la gran transformación del sector en los últimos años, que ha logrado desarrollar una amplia oferta complementaria de alto valor añadido en ámbitos como la restauración, el ocio, los espectáculos o la cultura. Todo ello ha provocado que, aunque el gasto turístico total crezca a un ritmo del 7% en la primera mitad del año, los ingresos por turista apenas se incrementen un 2,3%. Por ello, todo apunta a la necesidad de compensar la debilidad de algunos mercados con un mayor peso del cliente nacional.