La penetración es especialmente elevada entre los adolescentes de 10 a 16 años (87%), mientras que entre los niños de 4 a 9 años se sitúa en el 47,1%. En 2026, el sí se sitúa en el 37,7% entre ellas y en el 54,3% entre ellos. Quienes los rechazan señalan que los robots "quitarían puestos de trabajo" o que "podrían equivocarse" o que prefieren relacionarse con personas. Entre los niños sucede lo contrario: el 42,9% elegiría trabajar desde casa, el 28,6% acudiría a la oficina y el 14,3% preferiría un modelo híbrido. La proximidad también pesa al pensar en el país en el que desarrollar su carrera.