La Reserva Federal mantiene los tipos sin cambios a pesar de los temores inflacionistas provocados por la guerra con Irán. La rentabilidad de los bonos del Tesoro a 30 años subió 0,14 puntos porcentuales tras la decisión de la Fed del miércoles, alcanzando el 5,23%. Reaccionaron a los datos de inflación en una dirección y al fuerte crecimiento económico en la otra, lo que provocó un aumento de los tipos de interés nominales y reales". Sólo señaló que el aumento sería un motivo de preocupación y que redoblarán su postura restrictiva en las próximas semanas". La deuda pública europea a largo plazo se debilitó el jueves por la mañana, reflejando la caída en los mercados estadounidenses.