El universo musical de Taylor Swift está lleno de metáforas brillantes, pero hay un elemento natural que siempre logra robarse el espectáculo: ¡la lluvia! Cuando se trata de romance puro y desbordante, la lluvia es la invitada de honor perfecta.  De manera similar, en el electrizante éxito "Sparks Fly", la invitación a dejarlo todo y encontrarse bajo un aguacero torrencial ("meet me in the pouring rain") convierte a la lluvia en el símbolo definitivo de la pasión espontánea y la aventura juvenil. La lluvia también tiene un poder sanador y renovador maravilloso en la discografía de Swift. En "Midnight Rain", la lluvia de medianoche representa la ambición, el cambio y la complejidad de elegir el propio camino frente a la comodidad del sol ("He was sunshine, I was midnight rain").