Sin embargo, el nuevo enfoque abre la posibilidad de identificar la huella genética de poblaciones antiguas de las que aún no se han encontrado restos fósiles o cuyo ADN nunca ha podido recuperarse. Se sospecha que los humanos modernos también se cruzaron con otros grupos humanos arcaicos aún no identificados, a menudo denominados poblaciones "fantasma". El trabajo, liderado por Yulin Zhang, describe un método computacional denominado TRACE, que reconstruye grafos de recombinación ancestral -mapas detallados de cómo han evolucionado los genomas mediante la recombinación y la ascendencia compartida-. Un “ancestro fantasma” rastreado en ÁfricaEn concreto, los investigadores identificaron regiones de ADN que los humanos heredaron de dos ancestros desconocidos como resultado de un mestizaje remoto. Estos genes comprenden alrededor del 1% del genoma de los humanos modernos, una cantidad comparable a la de ADN neandertal en el genoma humano, señala un comunicado de la universidad.