Rusia acusó al multimillonario cofundador de Telegram, Pavel Durov, de ayudar al terrorismo, imputándole que había permitido que los servicios de seguridad ucranianos utilizaran la popular aplicación de mensajería. Durov, de 41 años, ha sido incluido en la lista internacional de personas buscadas, según informó el Servicio Federal de Seguridad de Rusia, conocido como FSB, en un comunicado el miércoles. El FSB, principal sucesor del KGB soviético, también afirmó que el uso de Telegram en zonas de combate en Ucrania había puesto en peligro la vida de los militares rusos. Durov fue acusado en Francia en 2024 por presunta complicidad en la difusión de imágenes sexuales de menores y otros delitos en su plataforma, y ​​en un principio se le prohibió salir del país hasta que se levantó la prohibición de viajar el año pasado. Se ha comprometido a mejorar la forma en que el sitio gestiona el contenido ilegal y dañino, y a facilitar que las autoridades envíen solicitudes a la aplicación.