Sus palabras importan porque suelen anticipar la lógica con la que una obsesión política termina convertida en decisión de gobierno. Ahora el acusado es el Estado mexicano: sus instituciones, su sistema de justicia y su capacidad para ejercer autoridad. Miller completó la arquitectura: el adversario tiene naturaleza terrorista, controla territorio y el Estado donde opera es incapaz de contenerlo. El secretario de Defensa habló de “invasión”, las tropas fueron presentadas como defensoras del territorio estadounidense y México apareció como el espacio desde el cual se origina la amenaza. Claudia Sheinbaum respondió que en México gobierna el pueblo y recordó la responsabilidad estadounidense en el consumo de drogas, el tráfico de armas y el lavado de dinero.