Entrada la noche, me he quedado pensando en esto: sentí algo íntimamente relacionado entre la peli y la invitación de mi mamá. Pensamos que nuestra tecnología y nuestra técnica nos hace ser lo que somos, pero detrás de la IA, el Internet o el papel moneda, la confianza es la verdadera gran tecnología de la humanidad. Sin embargo, incluso esta confianza no es lo verdaderamente importante por sí misma sino por lo que representaba: lo sagrado. No en el sentido religioso, sino en el de tener cosas que son no-negociables. Que si para obtener la victoria, personal o nacional, rompemos aquello que consideramos sagrado, nos quedará algo muy parecido a la derrota.