El balance de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el martes el sudoeste de Japón aumentó a 28, según confirmó este jueves el portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, mientras continúa la búsqueda de supervivientes entre los escombros. Kihara explicó en su rueda de prensa diaria que el balance provisional de víctimas se basa en los informes policiales obtenidos desde el momento del terremoto hasta las 6:30 hora local de este jueves. Asimismo, confirmó que en el centro comercial operado por Aeon Mall (Kashima) que registró una explosión instantes después del seísmo se registraron cinco fallecimientos, al igual que en la fábrica papelera Nippon Paper Industries (Yatsushiro), donde el terremoto derribó una gran chimenea. En las operaciones de rescate en el centro comercial de Kashima hay 370 efectivos de Bomberos, 190 de la Policía y 170 del Ejército, mientras que en la fábrica de Yatsushiro cuentan con 280 bomberos, 70 policías y 30 militares. El temblor alcanzó el máximo en la escala japonesa de 7 niveles, centrada en medir la agitación sobre la superficie y el potencial destructivo de los temblores, causando importantes daños materiales, que incluyen el derrumbe de parte del muro del popular castillo de Kumamoto.