No estamos entrando en la era de mejores recompensas. La lealtad deja entonces de ser una herramienta de marketing para convertirse en una variable estratégica del negocio. Sin embargo, la pregunta más importante es otra: ¿conocen realmente a sus clientes lo suficiente para que la inteligencia artificial pueda generar respuestas útiles? Por eso creo que el futuro de la lealtad no estará definido por quien entregue más recompensas, sino por quien construya relaciones más relevantes. Las mejores marcas no serán necesariamente las que ofrezcan el mayor descuento ni las que acumulen más puntos en una aplicación.