El problema es el daño que con ello genera. El problema es que hoy de regreso en la Casa Blanca repite el patrón compulsivo de mentirle a la ciudadanía. Cuando el que está en crisis (inflacionaria, económica, de popularidad, etc) es el propio Trump. El mentiroso mayor arrastra tras de sí la credibilidad de la institución, la confiabilidad en su gobierno, la reputación de los Estados Unidos en el mundo. Las consecuencias de un mentiroso gigante al frente del gobierno más poderoso del mundo, pueden ser catastróficas para la humanidad, y sin duda, para su país.