Los investigadores han descrito el papel de la proteína señalizadora GRK2 en la homeostasis del folículo piloso en experimentos realizados en ratones y la definen como clave para preservar el ciclo del pelo, la arquitectura del folículo piloso y la función de sus células madre. "Nuestros resultados indican que GRK2 actúa como un regulador central del equilibrio fisiológico del folículo piloso. Cuando falta esta proteína, el folículo pierde la capacidad de responder de forma adecuada a las señales que normalmente coordinan el crecimiento del pelo", ahondan. Con el tiempo, esta alteración daña la arquitectura del nicho, extingue las células madre foliculares y compromete la regeneración del pelo". "Este estudio abre nuevas preguntas sobre cómo la pérdida de identidad celular, la inflamación y la comunicación defectuosa dentro del folículo pueden contribuir a distintos tipos de alopecia.